Etiquetas energéticas: empieza a ahorrar energía en casa - Blog Electrocosto

Las etiquetas energéticas son una de las herramientas más útiles para tomar decisiones de compra inteligentes en el hogar. Permiten comparar electrodomésticos de forma rápida y objetiva, mostrando su nivel de eficiencia, consumo de energía y otros datos clave como el gasto de agua o el nivel de ruido.

Elegir correctamente según la etiqueta energética no solo reduce la factura eléctrica, sino que también contribuye a un consumo más responsable. En este post de  Electrocosto, te explicamos qué significan y por qué influyen directamente en el ahorro doméstico.

¿Qué es la eficiencia energética?

La eficiencia energética es la capacidad de un aparato para realizar su función utilizando la menor cantidad posible de energía. Es decir, un electrodoméstico eficiente consigue el mismo resultado —enfriar, lavar o secar— consumiendo menos electricidad y, en muchos casos, menos agua.

Cuanto mayor es la eficiencia energética, menor es el consumo necesario para su funcionamiento. Esto implica menos gasto económico a largo plazo y una menor huella ambiental. 

¿Cómo influyen las etiquetas energéticas en el ahorro de energía en el hogar?

Imagina que todavía tienes la lavadora que te regalaron en tu boda. Lleva contigo más de diez años, aparentemente funciona bien y nunca te ha dado problemas importantes. Lava, centrifuga y cumple su función. Pero lo que no ves cada vez que la pones en marcha es cuánto está consumiendo realmente.

Las lavadoras antiguas pueden gastar bastante más electricidad y agua que los modelos actuales. Aunque el aparato siga funcionando, su eficiencia energética probablemente sea baja comparada con los estándares actuales. 

Si la cambias por una  lavadora con una clasificación A o B, el ahorro anual en luz y agua puede ser considerable. En unos años, la diferencia en la factura puede compensar una parte importante del precio del nuevo electrodoméstico.

No se trata solo de que el aparato funcione, sino de cuánto cuesta mantenerlo funcionando durante toda su vida útil. ¡Ahí es donde realmente está el ahorro!

¿Cómo son las etiquetas energéticas y cómo interpretarlas?

Desde 2021, la Unión Europea volvió a una escala más clara que va de la A a la G, eliminando los símbolos “+”. Ahora, la clase A representa los productos más eficientes del mercado.

Las etiquetas actuales incluyen:

  • Escala de letras de A (verde oscuro) a G (rojo).

  • Consumo energético anual o por ciclo.

  • Pictogramas con información específica según el electrodoméstico (agua, capacidad, ruido, duración del programa, etc.)

  • Código QR que enlaza a la base de datos europea EPREL.

¿Qué significan las letras y colores?

Las letras indican el nivel de eficiencia energética del aparato, mientras que los colores ayudan a identificar visualmente su rendimiento:

Letra

Color aproximado

Nivel de eficiencia

A

Verde oscuro

Muy alta

B

Verde claro

Alta

C

Verde-amarillo

Buena

D

Amarillo

Media

E

Naranja claro

Baja-media

F

Naranja

Baja

G

Rojo

Muy baja

Cuanto más cerca esté de la A, menor será el consumo energético en condiciones estándar de uso.

¿Cómo eran antes las etiquetas de eficiencia energética?

Las primeras etiquetas energéticas en Europa utilizaban una escala que iba desde la letra A (más eficiente) hasta la G (menos eficiente). 

Con el paso del tiempo, muchos electrodomésticos alcanzaron niveles superiores, lo que obligó a añadir categorías como A+, A++ y A+++.

Esta proliferación de “A con pluses” generó confusión entre los consumidores, ya que resultaba difícil diferenciar realmente el nivel de eficiencia entre modelos.

¿Por qué son importantes las etiquetas energéticas al elegir electrodomésticos?

Las etiquetas energéticas son fundamentales porque aportan información objetiva y estandarizada. Permiten comparar diferentes marcas y modelos bajo los mismos criterios técnicos.

Etiquetas energéticas en frigoríficos

En los frigoríficos, la etiqueta energética muestra el consumo anual en kWh, el volumen útil de los compartimentos y el nivel de ruido. Al tratarse de un electrodoméstico que funciona las 24 horas del día, su eficiencia tiene un impacto directo en la factura eléctrica.

Un frigorífico con clasificación A, B o C dentro de la nueva escala puede suponer un ahorro significativo durante su vida útil.

Etiquetas energéticas en lavadoras

En las lavadoras, la etiqueta indica el consumo energético por cada 100 ciclos, el consumo de agua por ciclo, la capacidad en kilogramos, la duración del programa eco y el nivel de ruido durante el centrifugado.

Elegir una lavadora eficiente no solo reduce el gasto eléctrico, sino también el consumo de agua, lo que repercute en un ahorro doble.

Etiquetas energéticas en lavavajillas

En los lavavajillas se especifica el consumo por cada 100 ciclos, la capacidad en número de cubiertos, el consumo de agua por ciclo y el nivel sonoro. Los modelos más eficientes optimizan tanto la electricidad como el agua utilizada en cada lavado.

Consejos para utilizar eficientemente electrodomésticos con etiqueta energética

Tener un electrodoméstico eficiente es un buen punto de partida, pero la forma en la que lo utilizas marca una gran diferencia. 

  • Imagina una secadora con clasificación A. Si introduces la ropa sin haber centrifugado bien en la lavadora, la secadora necesitará más tiempo y más energía para eliminar la humedad.
    En cambio, si utilizas un centrifugado alto antes y seleccionas el programa adecuado según el tipo de tejido y nivel de carga, reducirás considerablemente el consumo eléctrico en cada ciclo, aprovechando realmente la eficiencia del aparato.

  • Otro ejemplo habitual es el frigorífico. Puedes tener un modelo muy eficiente, pero si ajustas la temperatura más baja de lo recomendable o lo colocas junto al horno, obligas al motor a trabajar más tiempo del necesario.
    Mantener una temperatura adecuada (unos 4 °C en el frigorífico y -18 °C en el congelador) y permitir una correcta ventilación trasera ayuda a que el electrodoméstico funcione dentro de los parámetros de eficiencia indicados en su etiqueta.

Legislación y normativas sobre etiquetas energéticas

Las etiquetas energéticas en Europa están reguladas por la Unión Europea a través de reglamentos específicos que establecen criterios de medición y clasificación homogéneos.

El reglamento (UE) 2017/1369 establece el marco general para el etiquetado energético, mientras que normas complementarias detallan los requisitos técnicos para cada tipo de electrodoméstico.

Estas normativas garantizan transparencia, comparabilidad y protección al consumidor.

FAQs sobre etiquetas energéticas

¿Qué electrodomésticos no tienen etiqueta de eficiencia energética?

No todos los aparatos están obligados a llevar etiqueta energética, especialmente aquellos con menor impacto en el consumo doméstico.

Electrodomésticos como tostadoras, batidoras, microondas básicos y cafeteras eléctricas no suelen incluir esta clasificación.

¿Cuanto más eficiente es un electrodoméstico menos energía y agua consume?

Sí. En general, una mayor eficiencia implica menor consumo eléctrico y, en aparatos como lavadoras o lavavajillas, también menor consumo de agua por ciclo.

¿Por qué cambiaron las etiquetas energéticas?

Se modificaron para simplificar la escala y eliminar las categorías A+, A++ y A+++, que generaban confusión entre los consumidores.

¿Qué significa que un electrodoméstico sea clase A?

Significa que se encuentra entre los más eficientes del mercado según la nueva escala europea que va de la A a la G.

¿Es obligatorio que todos los electrodomésticos tengan etiqueta energética?

No. Solo determinadas categorías reguladas por la Unión Europea deben incluirla, especialmente aquellas con mayor impacto en el consumo energético del hogar.

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